Si ud. lo viese ,pensaria justamente  en darle una lismona.Viejo, de andar cansino camina las calles polvorientas de los pueblos que quedaron olvidados.Trae un bolso gris al hombro ,percudido de lloviznas, tierras y años. Cuando llega a un poblado los niños y los perros,salen a recibirlo entre ladridos y risas.Todo el pueblo se para por un instante para ver llegar a ese extraño, y despues continuan con sus destinos -Es un viejo -comentan-Es un vendedor- rumorean- E,s un pobre vendedor- Y sus vidas de trabajo y desesperanza persisten, inexorables,bajo el sol de la mañana.Entonces el viejo se para en las verjas y tranqueras , y en  los umbrales polvorientos  haciendo sonar una campanita  que llama la atencion de sus clientes-¿Que vende, viejo? -preguntan desinteresadamente.-Ilusiones- rsponde el con la sonrisa a medias,casi sin creerselo, casi como pidiendo lismosna. Y ante la mirada recelosa  y torva de quien no comprende ,abre su bolso y saca un catalogo grueso y pesado,que generalmente nadie hojea.Pobre viejo piensan- esta loco - y le tiran unas monedas para apurar su partida. Ninguna casa queda por visitar.Algunos lo echan, otros lo reciben y a otros les da igual. Llegando el anochecer , el viejo y su bolso gris acompañado por los mismos ñiños y los mismos perros se aleja hacia algun otro lugar perdido,con su catalogo y sus monedas retintineandole en los bolsillos. A medida que de la tarde va naciendo la noche , ya nadie recuerda el paso del viejo por el pueblo.Pero dentro de las casas, al resplandor de los fogones,donde se cuecen los guisos, en las mesas,durante la cena,o en las camas que cobijan los cuerpos cansados del trabajo diario,algo se gesta. Las virgenes dejan de lado  sus sueños de amores eternos y vidas pobladas de hijos y sueñan con las grandes ciudades .Los niños se imaginan grandes  fuertes y felices,las viudas y las comadres se perfuman el pelo con rosas y azhares, se sienten bellas,como nunca antes. Y los hombres del pueblo sueñan que hay un futuro mejor  detras de aquel horizonte, por donde la figura del viejo se fue haciendo pequeñita, hasta desaparecer en la lejania.